RELACION CON EL HOMBRE


El lobo ha sido uno de los mamíferos que más se ha distribuido a lo largo del mundo, viviendo en el norte a una latitud de 15° N en América del Norte y a 12° N en Eurasia. Sin embargo, aunque fue muy abundante, el lobo habita actualmente en un pequeña parte de su antiguo territorio debido a la destrucción de su hábitat y los encuentros de los lobos con los humanos que casi provocaron su extinción. Esta reducción ha sido muy grande en algunas áreas de Europa, Asia, México y los Estados Unidos debido al envenenamiento y a la persecución deliberada.


En 1982 y hasta 1994, el lobo estuvo incluido en la lista de animales en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Cambios en la protección de estos animales, los cambios demográficos a áreas urbanas y el uso de la tierra han parado la disminución en la población del lobo. Además, la re-colonización y los programas de reintroducción han aumentado las poblaciones del lobo en Europa Occidental y en la zona occidental de los Estados Unidos. Por ello, en 1996, el IUCN redujo el estado de riesgo del lobo, pasando a ser de menor preocupación. Actualmente, el estado de conservación de los lobos varía enormemente, ya que en algunas áreas son protegidos y en otras son cazados por deporte o son exterminados como amenazas para la ganadería y los animales domésticos.
En muchas partes del mundo el lobo es respetado y reverenciado, mientras que en otras partes es odiado. En ocasiones han sido criados como animales domésticos y de trabajo, aunque no sin dificultad, debido al mayor problema de socialización que tienen con respecto a los perros y su instinto depredador. Por ello necesitan un entrenamiento y una correcta motivación, igual que los perros.
Félix Rodríguez de la Fuente tuvo varias manadas de lobos, de los que fue líder. En una época de persecución acérrima al lobo, este naturalista y etólogo estudió su comportamiento tratando de descubrir los motivos del odio ancestral del hombre hacia este animal, descubriendo "la verdad del lobo", que desarrolló en numerosos artículos, logrando la preservación, por ley, de la subespecie ibérica. Tras su muerte, los trabajos para la preservación del lobo continuaron.


Ataques a humanos
Los lobos salvajes son normalmente tímidos y evitan el contacto con las personas, su reacción depende muchas veces de las experiencias anteriores que hayan tenido con humanos más que de un comportamiento natural propio. Cuando su hábitat es extenso, con suficiente comida, siendo ocasionalmente cazados, la tendencia es a evitar el contacto con la gente, incluso llegan al punto de abandonar una cacería o una pieza cazada si notan que un humano se acerca. De todos modos existen una serie de circunstancias que hacen que los lobos puedan mostrarse agresivos como la provocación, la habituación, la rabia, la identificación equivocada, la presencia de cachorros, la escasez de presas estacionales o el cruce con perros. En general los ataques suelen ser efectuados por lobos rabiosos pero se conocen también casos de ataques de lobos sanos. Históricamente y en contra de lo que se suele suponer, la mayoría de ataques se producen en los meses de verano especialmente junio y junio, en los que las víctimas suelen ser mujeres y niños. Estos ataques se producen solo durante un intervalo de tiempo, es decir, son temporales, dando a entender que el ser humano no es una presa típica del lobo, aun así los lobos que han atacado seres humanos pueden acabar por desarrollar y mantener una conducta depredadora sobre éstos hasta su muerte.


En comparación con otros depredadores carnívoros, la frecuencia con la que se han dado casos de ataques de lobos hacia personas es bastante baja y más si tenemos en cuenta su tamaño y su potencial predatorio, no obstante antes del siglo XX, parece que el riesgo era mucho mayor sin duda debido a la presencia de la rabia. Según registros históricos, en Francia hubo 3.069 personas muertas por lobos entre1580-1830, de las cuales casi la mitad murieron de rabia.  En la India los ataques solían darse con relativa frecuencia, incluso en la actualidad, en Hazaribagh (Bihar) se contabilizaron 122 niños muertos y 100 heridos por ataques de lobo entre1980 y 1986. América del Norte ha tenido muchos menos casos que Europa; el biólogo Mark McNay ha compilado unos 80 casos en Alaska y Canadá; aun así son recientes varios ataques en Canadá que se saldaron con la muerte del estudiante de geología Kenton Carnegie en Points North(Saskatchewan, Canadá) el cual aparentemente fue atacado por lobos durante un paseo vespertino por una zona boscosa cercana y parcialmente devorado; cabe destacar que en ese mismo lugar se habían producido incidentes de provocación y habituación con lobos días antes.
Caza
 - Redacción Central Los Tiempos
Los lobos han sido habitualmente cazados por deporte, por su piel, para proteger la ganadería y en algunos casos raros para proteger a las personas. Históricamente, la caza de lobos era enorme, era una operación que requería mucho capital y mano de obra, requiriendo miles de redes, carros y cobertizos para almacenar sus pieles y secarlas. La amenaza para la ganadería así como para la gente eran motivos más que suficientes para que pueblos enteros se alistasen para cazarlos. Algunas culturas, como la apache, cazaban lobos como rito de paso. Por lo general son difíciles de cazar debido a su naturaleza evasiva y a sus agudos sentidos, siendo tan difíciles de cazar como el puma, aunque no se defienden tan agresivamente como ellos o como el oso.
La caza deportiva se realiza por lo general a finales de otoño y a principios del invierno, cuando sus pieles son de primera calidad, debido a que la nieve pesada hace que su rastro sea más fácil. Ocasionalmente se cazaron como alimento siendo su gusto parecido al pollo.
Mientras que originalmente se aprobaba en muchos países la caza del lobo, actualmente en algunos de ellos hay una gran polémica al respecto. Los opositores lo ven como cruel, innecesario y basado en ideas falsas, mientras los defensores argumentan que es vital para la conservación de las reses.

Consultado en:http://es.wikipedia.org/wiki/Canis_lupus